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A
lo largo de dos años te pueden pasar muchas cosas. Y sin
dudas pasan, el punto es que hacés con todo eso, y
adónde lo volcás, como lo canalizás para que
tenga formas.
¿Te
imaginás en una banda todas las cosas que pasan? Desde peleas,
ideas para un nuevo tema, el fantasma de la separación, el
calor de la sala de ensayos, y el momento en el que
decís: “ESTE AÑO TENEMOS QUE LOGRAR ESE DIA”,
este año tenemos que
cumplir nuestro sueño. Y así fue:
el 21 de diciembre de 2006, AISETSENA tuvo su
noche, su gran noche, tuvo SU CULTURAL.
Estaba
todo previsto, pero siempre hay imprevistos, y como corresponde no los
podés
manejar. Esa noche los carteles anunciaban
que a las
21 puntual Dr. Veleta
subiría al escenario del Centro Cultural Provincial, como una
de las bandas invitadas junto con ANIMAS,
de Aisetsena. Pero como en toda su
historia, el rock no maneja tiempos, se dedica a ponerle ritmos y a sonar
y el tiempo pasó un poco
más de lo debido, pero cerca de las
22.30, la banda compuesta por el “zurdo” Arenales en batería,
Alejandro Galetto en guitarra, despuntó
las ganas de show abriendo
la noche con “La Huella” que al decir de Alejandro Galetto
fue con “Formación alternativa para el arranque.
El bajista a la
batería; el baterista a cantar (con guitarra incluida). El violero
zurdo a tocar el bajo de derecho; el violero derecho, a tocar
la guitarra
para zurdo. Pero salió, y el efecto se logró”.
Un
buen arranque, prolijo, y prometedor. Después
hubo para hacer dulce, y los pibes estuvieron en el escenario poniéndole
garra a temas
como “Candombe del fierro caliente”, “Payasos
borrachos”, “Que no duermen”, “Copa de vino”,
“Terminó el tiempo”, “Casas viejas”, “Astillado”, “Albóndigas
de corazón”, “Malas lenguas”,
“Cabezas huecas”, y “Delirio chino” para el
cierre.
Y les llegó el momento. Y cuando todas las luces se apagaban,
el telón empezaba a abrirse. Arriba NADIE. Los instrumentos
dispuestos de la
mejor manera, la bata arriba, dueña de las
tablas. La viola, el bajo todo en su lugar, y de golpe la imagen que
se apodera de las palabras
y una secuencia de flashes, fotos, palabras,
y un tema de Pearl Jam de fondo anunciando que ese era el momento:
había llegado la noche
de Aisetsena con el primer video intro de la banda que en imágenes
contaba los dos años transitados, invitaba a descubrirlos para
los que
no los conocían – porque convengamos que las
más
de 300 personas que estaban ahí no todos habían ido a
verlos- y a rememorar para
los seguidores.
Se
apagó la imagen y el cuarteto se desplazó
desde el fondo de la sala hasta el escenario. A paso rápido, pero
tranquilo, subieron de dos
por cada lado y se ubicaron.
“Ctrl.- alt –supr” Ese tema es yeta,
siempre, siempre algo pasa y esta vez le tocó a Mariano sufrirlo,
pero ya está, paciencia y arrancar
de nuevo.
Después el clásico “Sacame a golpes de mí”.
La banda ya se había acomodado y después de la confianza
con la que Matías encaró el
tema ya no quedaban dudas: ERA
ROCK. los pibes pusieron cosas nuevas arriba del escenario, al legendario
“Slither” de Velvet Revolver,
le siguió un tema nuevo
del cantante que todavía no tiene nombre y como séptimo
tema hubo uno del guitarrista, que sin dudas esa noche
sorprendió
a más de uno con sus cuerdas.
No faltó el bajo de Adrián, y su clásica “serruchada”
de cuerdas y su convite a disfrutar con él del escenario, deleite
y derroche de rock
en su puesta en escena, el pibe sube y te lleva con
él, porque si no te hace vibrar es que estás escuchando
otra banda.
“Casino de Dios”, “Flor de Liz”, “Every
breathe you take (versión aisetsena)”. “I believe in
miracles”. También sonaron esa noche, pero cada
uno de los
temas venía preparando el destelle final, ese en el que hubo brillos
en los rostros además de dos grandes invitados en el
escenario:
Nicolás Gaspoz /cantante y guitarrista de C.O.N.T.R.A.GOLPE Y
Ernesto Goddio /cantante y bajista de PULSE. Entre los seis
hicieron la versión
Aisetsena de Another brick in the wall de Pink Floyd, un cierre acorde
con la gran noche, un cierre que no te esperabas
y mucho menos cuando
de un salto Ernesto subió al altar de la batería y con Marcos
se abstrajeron del mundo y sonaron en un más allá.
Presente estuvo en cada arreglo y en cada hueco, el agradecimiento a
todos y a cada uno y sobre el final “el aguante” un video
para los
amigos, para los amores, los que siempre estuvieron, los que los siguieron
a lo largo de los años. A los pibes, se les piantó el lagrimón.
Y si viste? Fue rock, pero además, fue la noche del sueño
cumplido.
PRENSA AISETSENA |
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